lunes, 18 de agosto de 2014

PASCUA DE RESURRECCIÓN 2013

PASCUA DE RESURRECCIÓN 2013
Llamados a ser testigos de vida y esperanza.

¿Qué dice para mí fe, la resurrección de Jesús? creer o no creer, he ahí la clave para dar sentido a nuestro vivir y a nuestro celebrar la fe en esta Pascua.

En este año de la fe en que la Iglesia nos invita a redescubrir su belleza, no hay mejor belleza que la vida que Jesús nos regala con su Resurrección.
En un mundo cada vez más incrédulo, en un mundo donde los avances digitales y científicos creen tener la respuesta a todas las preguntas se quedan sin respuesta cuando se les pregunta ¿y después de la muerte qué? Nosotros decimos: comienza una mejor vida, la que no acaba, la eterna, porque la muerte fue vencida.
En este amanecer pascual proclamamos como lo hicieron los apóstoles con gozo y alegría:

El kerigma: Lo mataron colgándolo de un madero pero Dios lo resucitó al tercer día, y nos lo hizo ver (…) a nosotros, que hemos comido y bebido con él después de su resurrección. Y continúa el apóstol: …Dios lo ha nombrado juez de vivos y muertos; y también: …los que creen en él reciben, por su nombre, el perdón de los pecados.
Este mensaje necesita ser escuchado, por miles de millones de personas que aún no lo conocen, por millones de personas que habiéndolo escuchado no lo dan a conocer, y por millones de gente que se dicen cristianos, pero no viven este mensaje de tal manera, que su vida convenza a los demás por su testimonio y vivan de tal modo que los que los vean digan: mirad como se aman, yo quiero vivir como ellos.
La esperanza y la alegría de un creyente en Cristo Resucitado nos lanza a construir un mundo nuevo, donde no tienen lugar los pesimistas y agoreros de desventuras sino los que defienden la vida frente a la cultura de muerte y los que siembran cada día toneladas de esperanza y alegría, frente a los que se dejan arrastrar por la tristeza y el desaliento, la violencia o la división.
Miramos el mundo con ojos nuevos, con una fe pascual que cosecha los frutos de la paz y la unidad, como diría la Palabra estoy comenzando un mundo nuevo, no lo notáis,
Nos lo muestra el nuevo Papa Francisco, nos lo enseñan los miles de misioneros paladines de la nueva evangelización, que salieron de su casa y de su patria por Cristo y miles de jóvenes que gritan hoy rumbo al Brasil “Id por todo el mundo y anunciad la buena noticia a todos los pueblos.(Mt. 28,19) Y tú , ¿qué esperas? ¡Cristo Resucito ¡Cristo vive¡ Que tú también seas una Pascua viva, alegre y fraterna en tu Iglesia.
Felices Pascuas en Cristo Resucitado. Camina, construye y confiesa a Cristo Muerto y Resucitado.
 

viernes, 12 de abril de 2013

CUARESMA 2013 MÁS ALLÁ DE LAS APARIENCIAS

CUARESMA 2013
MÁS ALLÁ DE LAS APARIENCIAS

“Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos”(Mt.6,1)

Iniciamos la Cuaresma, tiempo de conversión. Cada día vemos la realidad humana de hombres y mujeres, con el deseo en su corazón de dar un paso adelante para cambiar su vida, para salir de su vicio, para iluminar su obscuridad, para pasar la frontera, cruzar a la otra orilla, sentir en su corazón una paz profunda que borre su temor, su miedo, su desconfianza, encontrarse con alguien que le dé seguridad, la respuesta que no encuentra a las ansias más profundas de su alma.
En el fondo, la humanidad entera está llena de peregrinos que caminan buscando la felicidad, muchas veces por caminos equivocados, comerciantes que compran y venden queriendo hacer el gran negocio de su vida, pero guiados sólo por las apariencias de fuera, sin descubrir las auténticas riquezas que tienen las personas por dentro.
Vivimos en un mundo cambiante, como lo constatan los Obispos de América Latina en Aparecida, “vivimos en un cambio de época, cuyo nivel más profundo es el cultural. Se desvanece la concepción integral del ser humano en su relación con el mundo y con Dios; aquí está el gran error de las tendencias dominantes en el último siglo…Quien excluye a Dios de su horizonte, falsifica el concepto de la realidad y sólo puede terminar en caminos equivocados y con recetas destructivas” (n°44)

Más en la condición de la naturaleza humana siguen siempre presentes las tendencias y tentaciones del poder, del tener y del placer como raíces que no acabamos de dominar y de las que depende el equilibrio humano y la realización personal. A lo largo de la historia humana las distintas culturas han ido dando respuestas y cauces a las aspiraciones profundas personales y comunitarias. Hoy nos toca a nosotros mirar con ojos limpios la realidad en la que se mueve nuestra sociedad, para dar una respuesta que oriente el camino a seguir.
Cada día es más patente la cultura del mercado donde creemos que todo lo podemos comprar y vender, usar y botar, sin importarnos las consecuencias que ello traiga, dejando a un lado la preocupación por el bien común y dando paso a la realización inmediata del deseo individual. ”La ciencia y la técnica son puestas exclusivamente al servicio del mercado con los únicos criterios de la eficacia, la rentabilidad y lo funcional"
Sigue diciendo Aparecida: “Se verifica a nivel masivo una especie de nueva colonización cultural por imposición de culturas artificiales…con una tendencia hacia la afirmación exasperada de derechos individuales y subjetivos...los cambios culturales han modificado los roles tradicionales de varones y mujeres…buscan desarrollar nuevas actitudes y estilos…en la convivencia, en la familia y la sociedad a veces por vías equivocadas….La publicidad conduce ilusoriamente a mundos lejanos, donde todo deseo puede ser satisfecho por productos con carácter, efímero y hasta mesiánico. Se pretende alcanzar la felicidad con bienestar económico y satisfacción hedonista. (n°46-50)
Nuestro mundo sigue herido desde el primer pecado de la desobediencia por la soberbia humana, pareciera que la historia se repite, aunque el teatro donde se representa la vida, tenga distinto telón de fondo, pero los personajes actúan movidos por los mismos intereses y por las apariencias.

Vemos que lo que cuenta es lo que se deja ver hacia fuera, lo que se tiene ante los demás, y lo que se siente al momento, sin analizar si es verdad o es mentira aquello que puedes percibir, si es auténtico o falso aquello que te dan, si te hace bien o mal aquello que te hacen sentir.
1.- Sigue sonando al oído humano, las palabras tentadoras del paraíso terrenal “seréis como dioses” (Gn.3,5)” y se lo siguen creyendo, fueron engañados y seguimos padeciendo la tentación del poder. En un mundo de apariencias, donde lo que importa es estar en el candelero, deslumbrar, buscando trepar por encima de los demás a cualquier precio, buscando ser servido antes que servir, buscar la vanidades del mundo, fama y honores o el aplauso del protagonismo, olvidando las palabras de Jesús: “el que quiere ser el primero que sea el último y servidor de todos 2 (Mc.9,35 “ quien se humilla será ensalzado, quien se ensalza será humillado “(Mt.23,12 ). El camino no es ascender sino descender, como Jesús lo hizo, nació en la pobreza de Belén y murió en la cruz de Jerusalén para triunfar el domingo con su resurrección.
2.- Seguimos padeciendo la tentación del placer, viviendo en un mundo hedonista y erotizado, que nos deja en el vacío y la soledad, marcando la huella del pecado y de la esclavitud.
Seguimos escuchando en el desierto de este mundo, como Jesús escuchó, las palabras tentadoras del diablo, queriendo saciar nuestra hambre superficial “di a estas piedras que se conviertan en pan” (Lc.4,3). Y nos lo creímos y seguimos engañados buscando lo fácil, el capricho, lo inmediato, huyendo del valor del sacrificio y la renuncia, desconociendo la respuesta de Jesús, “ no solo de pan vive el hombre sino de toda la palabra que sale de la boca de Dios “(Mt.4,4) desconociendo lo que oculta esa invitación engañosa del tentador, sin escuchar la palabra de Jesús: “velad y orad para no caer en la tentación, el espíritu está dispuesto, pero la carne es débil “(Mt.26,41) o recordándonos como a la samaritana “ Si conocieras el don de Dios, tú le pedirías y él te daría agua viva…”( Jn4,10). Es fácil fascinarse por un mundo pintado de color de rosa y envuelto en papel celofán, no podemos comer la manzana apetitosa a los ojos, pero llena de gusano por dentro. No podemos fiarnos de las apariencias.

3.-Vivimos en una sociedad de consumo, ambiciosa y egoísta, insolidaria e indiferente, haciéndonos creer que vale más el que más tiene, endureciendo nuestro corazón ante la necesidad del prójimo y creyendo que las cosas y las riquezas dan la felicidad; nos llenamos de cosas que ocupan nuestro corazón y nos vaciamos de Dios, la auténtica riqueza. Como Jesús en el desierto, escuchamos las palabras del tentador “le mostró todos los reinos del mundo y le dijo: todo esto te daré si postrándote me adoras”Mt.4,8-9) y siguen surgiendo adoradores del dios dinero, como el gran ídolo que llena y mueve los corazones y las mentes de quienes mueven la economía del mercado que margina y excluye. ”No podéis servir a Dios y a las riquezas, a Dios y al dinero (Lc.16,13) Nadie como Jesús habló tan claro sobre el peligro de las riquezas, nadie como él vivió la virtud de la pobreza y el desprendimiento. “Que difícilmente entrarán en el Reino de Dios los que confían en sus riquezas “(Mt.18,24). “Insensato, esta noche te pedirán el alma, Y ¿para quién será lo que has acumulado? (Lc.12,20)
Seguimos padeciendo la tentación del tener, el mundo nos arrastra al poder de las riquezas. En nuestro mundo crece la brecha entre ricos y pobres, el hambre y la guerra, por las riquezas acumuladas en manos de unos pocos.


Pero hoy como ayer, surge en la conciencia profunda de los humanos, la necesidad de como el enfermo, reconocer su herida y sentir la necesidad de dejarse curar. La experiencia de los fracasos humanos y la de ideologías dominantes, han dado paso a reconocer que no es más fuerte el que más grita, ni es menos sabio el que hace más silencio. ¿Quién tiene la receta mágica que sane su herida profunda?
Sólo un cambio profundo que exige la conversión personal y permanente que pasa por la oración sincera, de manos inocentes y puro corazón, pasando de la noche del pecado a la luz del alba que es la gracia.


Mas aunque necesaria, no bastará la oración sin el compromiso de la caridad que nace de la fe, como dice el Papa Benedicto: “El amor es una luz -en el fondo la única-, que ilumina constantemente a un mundo oscuro y nos da la fuerza para vivir y actuar”.
“La fe nos compromete a cada uno a convertirnos en un signo de la presencia de Cristo resucitado en el mundo"


“Convertíos y creed en el evangelio”, es la invitación de la liturgia del miércoles de ceniza, al inicio de esta cuaresma; ello nos revela la doble necesidad que hace eficaz la gracia misericordiosa de Dios, la actitud de cambio profundo: convertirse, y la de creer en la Buena Noticia, su evangelio, su palabra. La fe, mueve montañas y todo es posible para el que cree dice su palabra. Ponte en camino y avanza, con la certeza de que Cristo pasó por la cruz, como hemos de pasar nosotros, para llegar también con él a la resurrección y celebrar la Pascua.


Rafael Cob García

 

martes, 25 de diciembre de 2012

NAVIDAD 2012 AÑO DE LA FE VUELVE LA NAVIDAD CON SU LUZ Y COMO DON.

NAVIDAD 2012 AÑO DE LA FE
VUELVE LA NAVIDAD CON SU LUZ Y COMO DON.
 


Queridos herman@s, vuelve la Navidad, y en este año de la Fe, viene como don, como luz y como fruto de la fe, el amor.
Amor que hace los milagros de la Paz, de la Justicia, de la libertad y la reconciliación

Como diría Teresa de Calcuta: “el fruto de la fe es el amor, el fruto del amor es el servicio… y el fruto del servicio es la Paz”
Si queremos un mundo de paz y de justicia, hay que poner decididamente la inteligencia al servicio del amor” (Saint.Exupery)
Echamos una mirada sobre la tierra y vemos a un mundo sediento de verdad, hambriento de paz, necesitado de amor.

Escuchamos en el desierto de esta vida el eco divino “Tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su único hijo.(Jn.3,16) El pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz grande …andaban en tinieblas y una luz les brillo” (Is.9.1ss,)
En este año de la Fe, vuelve la Navidad siendo luz, llega como mensajera luminosa que trae cartas de esperanza, y de alegría. Hay muchas situaciones en el mundo que proyectan sombras de dolor y sufrimiento, tanto a nivel personal como comunitario ,nuestra sociedad es golpeada por la violencia , la injusticia, la corrupción y tantas otras situaciones dolorosas que provocan heridas abiertas que deben cicatrizar.
El mensaje primero que nos comunica la Navidad es: Dios es amor, y un amor que se abre con un corazón universal y misionero , un amor inculturado, que se encarna en nuestras culturas y asume nuestra propia humanidad. “Y acampó entre nosotros”. Dios no es ajeno al dolor humano ni a la esclavitud en que vive nuestro mundo, en medio del misterio del mal y de la muerte, El nos trae la vida y la salvación, Dios vuelve a liberarnos, como lo hizo a lo largo de la historia de su pueblo esclavo en Egipto o desterrado en Babilonia. “Dios se hace presente y visible en la navidad con el rostro de la ternura de un niño que con sus ojos puros y claros ,desarma nuestra codicia, limpia nuestra maldad e ilumina nuestra oscuridad.
1.-En este año de la fe, el mundo está sediento de verdad, la Navidad nos ofrece la verdad de su palabra, “el verbo se hizo carne y se quedó con nosotros”(Jn 1,14 )su palabra que es verdad, su palabra que es luz, su palabra que es guía y compañía . Es la verdad que nos hace libre, rompe las cadenas de la mentira y del engaño, de la hipocresía y las apariencias. Nuestro mundo está cansado de ser engañado por aquellos que alagan al oído y hacen falsas promesas que nunca cumplen, nuestro pueblo tiene sed de verdad. La navidad es el cumplimiento de la promesa hecha por Dios: “ os enviaré el Salvador, que librará al mundo de todos sus pecados.”
En la navidad ha nacido la verdad, que en la noche se hace Luz, en la riqueza se hace pobreza, en la soberbia se hace humildad, en la necesidad caridad. No podemos resistirnos a la verdad sino abrirnos a ella, para que entrando en nuestra mente y nuestro corazón nos sintamos fortalecidos, seguros y confiados. Así saciemos nuestra sed de la verdad.
2.- En este año de la fe, nuestro mundo está hambriento de paz, mas siguen sonando los truenos de la guerra, de la violencia y el odio, hermanos cristianos y misioneros han sido mártires por el odio de los que no han descubierto la belleza de la fe, cegados por fundamentalismos, se han resistido a los caminos del dialogo y de la paz.
Pero la Navidad llega con brotes de olivo que trae el nacimiento del príncipe de la paz, y en la navidad se pararán los cañones y la tregua de la navidad dará la oportunidad a reconocerse todos los hombres como hermanos, hijos de un mismo Padre Dios. ¡Ojala¡ también en nuestro corazón demos una tregua de paz donde el odio ya no tenga lugar, donde el respeto y la tolerancia nos posibilite a estrechar nuestras manos con el otro a pesar de que pensemos diferente. La Paz es el hambre más viva que tiene el hombre de hoy , es el marco para poder progresar.
LA Navidad les desea a todos Paz, a los de lejos y a los de cerca, en los pueblos paz, en las familias, paz, en nuestro corazón paz, el regalo más hermoso de la Navidad trabajemos unidos por la paz. Hagamos de las lanzas podaderas de las espadas
3.-En este año de la fe, el mundo está necesitado de amor, hambriento y sediento de amor verdadero, no adulterado, de amor sincero, de amor fiel, de amor generoso, de amor desprendido, de amor que se hace servicio, acercamiento y solidaridad.
En la noche de la Navidad contemplamos a Dios amor.¿Qué sería del mundo sin amor? el mundo sin amor se apaga, sin amor se muere, sin amor se pierde, el hombre fue creado por amor y su destino es amar, necesita amar y ser amado.
Sin embargo hoy, el mundo parece más egoísta, más ambicioso, más indiferente y más orgulloso. Pasan de largo ante el que yace en el camino necesitado, vivimos en una sociedad consumista y hedonista, lo cual deja al hombre herido, en el cuerpo y en el alma, endeudado y desahuciado. La pobreza y la humildad del nacimiento de Jesús en Belén y lo que allí podemos contemplar es una lección para aprender.
Nuestra respuesta, recordando el refrán, “amor con amor se paga”, demostremos nuestro amor al que nos amó primero, con un compromiso personal y comunitario, con autentico espíritu misionero fortalezcamos nuestras familias, participando en las Santa Misiones Populares como medio de formación para nuestra fe, viviendo en la verdad, anunciando la paz y practicando la caridad. Que Jesús nazca en nuestro corazón y la Navidad vuelva a ser el regalo de esperanza que Dios nos trae para todos: Jesús nos quiere misioneros de su amor, don para la humanidad y alegría para el mundo.
El Obispo de Puyo y todos sus misioneros y misioneras les desea una Feliz navidad misionera llena de Paz y de Amor.
+Rafael Cob García